Un verano pequecientífico

Un verano pequecientífico
05/09/2017

¡Este verano de 2017 hemos disfrutado de dos campamentos geniales con nuestros pequecientíficos! Hemos querido explorar un poco más el espacio, aunque con los pies bien anclados en la Tierra, y ampliar nuestros conocimientos sobre las estrellas, las naves espaciales, los astronautas...y para hacer todo eso no hay mejor lugar que el Planetario.

El campamento Astroveraniego: curiosidades y sorpresas del Universo lo celebramos entre los días 27 y 30 de junio.

El universo es inmenso y nos fascina, lo que nos hace plantear muchas preguntas, a menudo tan sorprendentes como sus respuestas. Los pequecientíficos hemos querido saber más acerca del espacio, de cómo viven los astronautas, cómo nacen las estrellas, porqué son tan misteriosos los agujeros negros...a la vez que cada día realizamos con nuestras habilidades e ingenio proyectos y manualidades sobre todas estas cuestiones.

Hicimos una excursión al Museo de Ciencias Naturales de la Universidad de Navarra donde nos dividimos en dos grupos para que todos pudiéramos aprender y disfrutar lo máximo posible ajustando la visita a nuestras edades. Conocimos aves, reptíles y mamíferos de todo el mundo y nos fascinamos por todas las curiosidades del mundo animal, que los chicos del museo compartieron con nosotros.

A lo largo de los días del campamento grabamos imágenes de todo lo que hicimos para tener un recuerdo genial y divertido de todas las cosas que conseguimos hacer entre todos, ayudándonos entre pequeños y mayores, y haciendo nuevos amigos. ¡Esperamos que os guste!

 


El campamento Lunáticos lo celebramos entre los días 31 de julio al 4 de agosto.

Nos propusimos convertirnos en auténticos pequeexpertos sobre la Luna ¡y así lo hicimos! Ya no tenemos dudas sobre las fases lunares, ni sobre cómo se formó la Luna, e incluso nos atrevimos a imaginar cómo sería vivir allí y qué necesitaríamos para ello, ¡por eso construimos una mega base Lunar! Entre todos planificamos cómo debía ser nuestra base lunar, preparamos los materiales necesitarios para levantarla, escogimos el lugar y nos pusimos manos a la obra, ayudándonos mutuamente entre peques y mayores. Resultó que nuestra base quedó la mar de colorida y animada, y la hicimos tan grande que todos entramos dentro. ¡Quizás sí que tengamos posibilidades de vivir en la Luna en un futuro gracias a estos pequecientíficos!

Esta vez nos fuimos de visita al Molino de San Andrés, un lugar precioso que visitar con la familia. En nuestra visita nos dividimos en dos grupos para desarrollar la actividad mucho mejor y los monitores del Molino nos acompañaron en un paseo por el río Arga, mientras nos contaban datos curiosos y nos mostraban la fauna de la zona. Vimos cómo funcionaba el molino originalmente e incluso aprendimos ha hacer pan ¡y qué rico estaba!

Ya que construir una base lunar no es algo que se haga todos los días quisimos grabar este video con todo el proceso de construcción, además de guardar en el recuerdo todas las cosas divertidas que hicimos juntos ¡Disfrutadlo mucho!

 

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